La carne. La piel.El poste que nos ancla al barro.El jirón que en el torso se dibuja.El pecho que ronca con la decepción del crío.Sollozo seco y amargo que se acuerda del tiempo malgastado.Un lapso,un momento entre dos latidos del alma en que el llanto irrumpe.Del fuego con que encendemos el inicio de nuestra noche.Del grito que cruje para parar de oírnos.De esos ojos que fueron míos. Y ahora lloran al verme.No hables, ¡ciencia! de sinapsis. De tejidos cibernéticos De conexiones, de multinúcleos de circuitos biotécnicos de redes convolucionales aspirantes a consciencia.Si no sabes qué... nos ancla al barro.